Oriente Medio, ¿cómo se escribe futuro?

Profesora, ¿cómo se escribe futuro? [Maeva Ediciones]
Margret Greiner
Educando para alcanzar la paz
Durante dos años, la profesora alemana Margret Greiner vivió en una encrucijada. Se había trasladado con su marido -profesor invitado en la Universidad Hebrea- a Jerusalén y vivía en la parte judía de la ciudad, pero, cada día, cruzaba la frontera para dar clases en un colegio palestino, conociendo, de primera mano, las dos caras de un conflicto que dura ya demasiados años. “Fue muy duro. Por un lado, vivía en la parte oeste de la ciudad junto a los israelíes, compartiendo su miedo a los atentados suicidas y, por otro, trabajaba con los palestinos, compartiendo su rabia por la ocupación israelí”, explica Margret.
“Fue una oportunidad para comprender mejor lo que la gente estaba sufriendo”, añade esta profesora que, con su labor docente, quiso colaborar a acabar con el clima de intolerancia e incomprensión entre ambas partes a través de varias iniciativas, como la puesta en escena de Turandot, una obra sobre la violencia y el esfuerzo para vencerla a través del amor, o el intercambio de cartas entre una joven palestina y otra israelí. “Para mí lo más importante era que ambas partes entrasen en contacto, que tratasen de comprender la situación de sus vecinos y, sobre todo, sus miedos”, explica Margret, contenta por haber tendido un puente entre ambos pueblos que, aunque pequeño, pueda colaborar a construir la paz entre Israel y Palestina.
Ahora, Margret Greiner acaba de publicar en España Profesora, ¿cómo se escribe futuro?, una obra en la que plasma todas sus experiencias en Jerusalén.
Por partes
UNA SOLUCIÓN. Aunque tiene esperanzas, Margret no confía en una pronta solución del conflicto ya que “la situación es muy compleja y las intenciones de ambos pueblos son muy diferentes”.
CONDICIONES PARA LA PAZ. Para Margret, una precondición necesaria para acabar con el conflicto es “poner fin a la humillación del pueblo palestino”. “Aprendí que, para los palestinos, la pérdida de dignidad es lo más grave que están sufriendo. Pueden soportar las restricciones económicas, pero no la pérdida de derechos, de igualdad”, explica. Por otro lado, Margret explica que los palestinos también deberían conocer más cosas sobre qué les ocurrió a los judíos en el Tercer Reich para comprender el trauma que tienen de ser extinguidos.
EN EL RESTO DEL MUNDO. “Los jóvenes son el futuro. En sus manos está o bien crear un mundo lleno de odio, violencia y prejuicio o bien encontrar formas de cooperación y comunicación o, al menos, de coexistencia pacífica”, explica Margret. Por eso, para ella es muy importante que “los jóvenes de todo el mundo conozcan qué está pasando en Oriente Medio”. Además, conocer la situación que viven israelíes y palestinos puede ser “una oportunidad para que los jóvenes occidentales se cuestionen algunos de sus valores tan comerciales”, apunta.
LA OBRA. La obra Profesora, ¿cómo se escribe futuro?, de Margret Greiner ha sido editada en España por la editorial Maeva. Para saber más cosas, puedes visitar la página web de la editorial.
La comunicación entre Palestina e Israel
A su llegada a Jerusalén, Margret Greiner se encontró con un clima de intolerancia e incomprensión mutua entre palestinos e israelíes. “Me parecía increíble que dos pueblos que viven tan cerca no conocieran nada el uno del otro”, explica Margret. Preocupada por esto, Margret puso en marcha en sus clases varias iniciativas para concienciar a sus alumnas de la inutilidad del odio permanente y la importancia de la comunicación para solucionar los problemas.
Entre ellas, consiguió que una estudiante palestina, Rana, y otra israelí, Ilana, intercambiaran varias cartas contando cómo se vive el conflicto desde ambos lados. Tal como Margret explica, sus cartas tan sólo fueron “un primer paso”. “Rana esperaba más comprensión para su situación. No estaba de acuerdo con que Ilana se quejase tanto de su situación, porque, en la opinión de Rana, los jóvenes israelíes viven en libertad”, comenta Margret. “Fue un primer paso, pero cada paso hacia la comunicación es importante”, añade.
Ésta no fue la única iniciativa fomentada por Margret hacia la paz. “Traté de animar a estudiantes que buscaban otros caminos, en vez de persistir en el odio y la violencia”. Así, una de sus estudiantes, Lama Tarayra, ha fundado un proyecto llamado Building Bridges for peace (Construyendo puentes para la paz), un proyecto para jóvenes palestinas e israelíes que ya ha sido premiado.
La autora
Margret Greiner, profesora de Historia, Ética y Alemán se trasladó desde su Alemania natal a Israel en 2000 para acompañar a su marido, que había aceptado una invitación de la Universidad Hebrea para ser profesor en Jerusalén. Se instalaron en la parte judía de la ciudad y Margret comenzó a buscar trabajo como profesora.
Finalmente, empezó a dar clases en un colegio palestino, el Schmidt’s Girls College, por lo que, desde sus primeros momentos en Israel, vivió de primera mano el ambiente de hostilidad y odio que se vive en la zona entre ambos pueblos. Para Margret, los dos años que permaneció en Jerusalén fueron muy duros.
Sin embargo, tras su vuelta a Alemania, comenzó a sentir nostalgia de Jerusalén. “Voy a menudo de visita, a ver a mis amigos, a mis estudiantes... Creo que no voy a tener otra oportunidad de trabajar en Jerusalén como profesora, pero puedo seguir animando a la gente y acompañando a mis estudiantes en su camino hacia un futuro mejor”, concluye.
Cristina G. Lucio [Fuente]
Los pasadores de fronteras



