La potencia de las multitudes
Adriano preguntaba en uno de los comentarios a 8 millas de rap en la nación hip-hop: ¿Y acaso no fueron Hardt y Negri quienes refieren al rap, en el último capítulo de su "Imperio" -si no mal recuerdo-, como una manifestación de la posse, es decir, de la potencia de las multitudes? Aquí tienen el texto alusivo:
Posse
El telos de la multitud debe vivir y organizar su espacio político contra el Imperio, aún dentro de la "madurez de los tiempos" y las condiciones ontológicas que presenta el Imperio. Hemos visto cómo la multitud se mueve por infinitos caminos y toma formas corporales mediante la reapropiación del tiempo e hibridizando nuevos sistemas maquínicos. También hemos visto cómo se materializa el poder de la multitud dentro del vacío que necesariamente queda en el corazón del Imperio. Ahora es cuestión de instalar dentro de estas dimensiones el problema del volverse-sujeto de la multitud. En otras palabras, las condiciones virtuales deben ahora volverse reales en una figura concreta. En contra de la ciudad divina, la ciudad terrenal debe
demostrar su poder como aparato de la mitología de la razón que organiza la realidad biopolítica de la multitud.
El nombre que queremos utilizar para referirnos a la multitud en su autonomía política y su actividad productiva es el término latino posse-poder como verbo, como actividad. En el humanismo Renacentista la tríada esse-nosse-posse (ser-conocerteniendo poder) representó el corazón metafísico de aquel paradigma filosófico constitutivo que fue entrar en la crisis a medida que la modernidad tomaba forma
progresivamente. La filosofía europea moderna, en sus orígenes y en sus
componentes creativos que no estaban subyugados al trascendentalismo, tendió continuamente a instalar la posse en el centro de la dinámica ontológica: posse es la máquina que enlaza juntos al conocimiento y el ser en un proceso constitutivo expansivo. Cuando el Renacimiento maduró y alcanzó el punto de conflicto con las fuerzas de la contrarrevolución, la posse humanística se transformó en fuerza y
símbolo de resistencia, en la noción de inventio o experimentación de Bacon, la concepción de amor de Campanella, y la potentia utilizada por Spinoza. Posse es lo que pueden hacer un cuerpo y una mente. Precisamente porque continuó viviendo en resistencia, el término metafísico se volvió un término político. Posse se refiere al
poder de la multitud y su telos, un poder incorporado de conocimiento y ser, siempre abierto a lo posible.
Los grupos norteamericanos contemporáneos de rap han redescubierto el término "posse" como sustantivo para marcar la fuerza que define musical y literariamente al grupo, la diferencia singular de la multitud posmoderna. Por supuesto, la referencia más próxima para los raperos probablemente sea la posse comitatus del saber del Salvaje Oeste, el rudo grupo de hombres armados que estaban siempre listos para ser autorizados por el sheriff a cazar a los fuera de la ley. Esta fantasía americana de vigilantes y forajidos, sin embargo, no nos interesa demasiado. Es más interesante trazar hacia atrás una etimología más profunda y oculta del término. Nos parece que, tal vez, un extraño destino ha renovado la noción Renacentista y, con una pizca de locura, hecho merecedor nuevamente a este término de su alta tradición política.
Desde esta perspectiva queremos hablar de posse y no de "res-publica", porque lo público y la actividad de las singularidades que lo componen van más allá de todo objeto (res) y son constitucionalmente incapaces de ser acorralados allí. Por el contrario, las singularidades son productoras. Como la "posse" del Renacimiento, que estaba atravesada por el conocimiento y residía en la raíz metafísica del ser, ellas
también estarán en el origen de la nueva realidad política que la multitud está definiendo en el vacío de la ontología imperial. Posse es la perspectiva que mejor nos permite entender a la multitud como subjetividad singular: posse constituye su modo de producción y su ser.
Como en todos los procesos innovadores, el modo de producción que emerge es instalado contra las condiciones de las cuales debe liberarse. El modo de producción de la multitud es instalado contra la explotación en nombre del trabajo, contra la propiedad en nombre de la cooperación, y contra la corrupción en nombre de la libertad. Auto-valoriza los cuerpos en el trabajo, se reapropia de la inteligencia productiva mediante la cooperación, y transforma la existencia en libertad. La historia de la composición de clase y la historia de la militancia trabajadora demuestran la matriz de estas siempre nuevas, y aún así determinadas, reconfiguraciones de autovalorización, cooperación y auto-organización política, como proyecto social efectivo.
Hoy, en la fase de militancia obrera que corresponde a los regímenes post-Fordistas, informacionales, de producción, emerge la figura del obrero social. En la figura del obrero social son entretejidos los diversos hilos de la fuerza de trabajo inmaterial. Un poder constituyente que conecta la intelectualidad de masas y la auto-valorización en todas las arenas de la flexible y nomáde cooperación social productiva es el hecho del día. En otras palabras, el programa del obrero social es un proyecto de constitución.
En la actual matriz productiva, el poder constituyente del trabajo puede expresarse como auto-valorización de lo humano (el derecho común de ciudadanía para todos en toda la esfera del mercado mundial); como cooperación (el derecho a comunicarse, construír lenguajes y controlar redes de comunicación); y como poder político, es decir, como constitución de una sociedad en la cual la base del poder esté definida
por la expresión de las necesidades de todos. Esta es la organización del trabajador social y del trabajo inmaterial, una organización de poder político y productivo como unidad biopolítica manejada por la multitud, organizada por la multitud, dirigida por la multitud-la democracia absoluta en acción.
La posse produce los cromosomas de su futura organización. Los cuerpos están en la primera línea en esta batalla, cuerpos que consolidan de modo irreversible los resultados de luchas pasadas e incorporan un poder que se ha ganado ontológicamente. La explotación no sólo debe ser negada desde la perspectiva de la práctica sino también anulada en sus premisas, en sus bases, arrancada de la génesis de la realidad. La explotación debe ser excluida de los cuerpos de la fuerza de trabajo inmaterial del mismo modo que de los conocimientos sociales y los afectos de reproducción (generación, amor, la continuidad de afinidades y relaciones comunitarias, etc.) que juntan al valor con el afecto en un mismo poder. La constitución de nuevos cuerpos, por fuera de la explotación, es una base fundamental del nuevo modelo de producción.
El modo de producción de la multitud se reapropia de la riqueza del capital y también construye una nueva riqueza, articulada con los poderes de la ciencia y el conocimiento social mediante la cooperación. La cooperación anula el título de propiedad. En la modernidad, la propiedad privada fue legitimada a menudo por el trabajo, pero esta ecuación, si alguna vez tuvo algún sentido, hoy tiende a ser
completamente destruida. Hoy, en la era de la hegemonía del trabajo cooperativo e inmaterial, la propiedad privada de los medios de producción es sólo una obsolescencia pútrida y tiránica. Las herramientas de producción tienden a ser recompuestas en la subjetividad colectiva y el afecto y la inteligencia colectiva de los trabajadores; los emprendimientos empresariales tienden a organizarse por la cooperación de sujetos en el intelecto general. La organización de la multitud como sujeto político, como posse, comienza así a aparecer en la escena mundial. La multitud es auto-organización biopolítica.
Ciertamente, debe haber un momento en el que la reapropiación y auto-organización alcancen un umbral y configuren un evento real. Esto es cuando la política es verdaderamente afirmada-cuando la génesis se completa y la auto-valorización, la convergencia cooperativa de los sujetos y la administración proletaria de la producción se vuelvan un poder constituyente. Este es el punto cuando la república
moderna deja de existir y emerge la posse posmoderna. Este es el momento fundacional de una fuerte ciudad terrenal, distinta de toda ciudad divina. La capacidad para construir espacios, temporalidades, migraciones y nuevos cuerpos, afirma su hegemonía mediante las acciones de la multitud contra el Imperio. La corrupción imperial ya está socavada por la productividad de los cuerpos, la cooperación y los diseños de productividad de la multitud. El único evento que aún
aguardamos es la construcción, o mejor dicho, la insurgencia de una poderosa organización. La cadena genética se ha formado y establecido en la ontología, el andamiaje es continuamente construido y renovado por la nueva productividad cooperativa, y por ello aguardamos sólo la maduración del desarrollo político de la posse. No tenemos ningún modelo para ofrecer para este evento. Sólo la multitud, mediante su experimentación práctica, ofrecerá los modelos y determinará cuándo y
cómo lo posible se volverá real.
Michael Hardt y Toni Negri: Imperio en pdf
13-M. Multitudes online
Víctor F. Sampedro Blanco (ed.) (Asociación Los Libros de la Catarata)
“13-M. Multitudes on line”, coordinado por Víctor Sampedro, arranca del 11 al 14-M se produjo una movilización ciudadana que fue el reflejo de la escasa vigencia de modelos comunicativos ya anticuados (la manipulación informativa de los medios públicos ejercida por el PP, por ejemplo) frente a la creciente vigencia de unos modelos emergentes que recuperan el valor de la ciudadanía en la construcción de las vías de participación en los sistemas democráticos. No parte el libro del 11-M, sino que analiza el descontento de la jornada de reflexión desde la perspectiva histórica de los errores más significativos de los últimos años de Aznar: el Prestige o la guerra de Irak. Pero no para establecer una relación entre decisiones malas y castigo en las urnas, sino para medir los fracasos de la política comunicativa del gobierno, que obvió el nuevo contexto comunicativo que alentaba la movilización de los ciudadanos. Es decir, que si hubo un rechazo en la opinión pública a Aznar se debió, en gran parte, a la dialéctica de confrontación y ninguneo de esta opinión pública ejercida por el Partido Popular.
En todo momento, el libro se manifiesta como un resultado de aquella movilización. Y los autores se presentan como integrantes de esa sociedad civil que, como acabaría diciendo Dario Fo, le cortó la cabeza al mentiroso. Pero el valor del libro radica en que las conclusiones a las que llega partiendo de esta hipótesis quedan en todo momento explicadas por el análisis de los datos. Se analizan múltiples variables, desde el consumo de medios hasta la afluencia a las sucesivas convocatorias de protesta, pasando por las entrevistas personales vehiculadas mediante grupos de discusión, para analizar las manifestaciones de la opinión pública que acabarían derivando en un cambio de gobierno.
La diversidad de las redes sociales, lejos de constituir un problema para el análisis, encuentra en estas páginas una sistematización coherente que proporciona al lector una lectura científica de los distintos procesos que se dieron en la opinión pública. Y además, lo hace con un lenguaje claro y comprensible, muy alejado de la nefanda comunión entre oscuridad y ciencia que, por razones que uno no alcanza a comprender, parece tan frecuente en muchos estudios científicos y académicos españoles.
Además, el libro cuenta con un DVD bastante interesante en el que se analizan los relatos informativos de esos días de TVE y Tele 5, concluyendo que la cadena privada también sucumbió a un cierto menosprecio del movimiento social de protesta del 13 de marzo (huelga decir a qué evidentes conclusiones se llega sobre el relato de la tele pública). Como complemento a esta tesis, el DVD incluye un reportaje muy ilustrativo sobre las manifestaciones de ese día en Madrid, construido sobre imágenes grabadas por televisiones locales. Un reportaje que muestra cuántos fueron los que el 13 de marzo salieron a ladrar su rencor por las esquinas, en feliz definición del irredento admirador de Cernuda. Y, para acabar con las perlas, en el DVD se puede ver una entrevista íntegra, realizada esos días de crisis, de Lorenzo Milá a George y Laura Bush, en que expresan sus condolencias al pueblo español. Claro está, días antes de que George considerara a los españoles poco más que imbéciles por haber sucumbido a la amenaza terrorista y haberle abierto las puertas de la Moncloa a Bin Laden.
“13-M. Multitudes on line” es una referencia obligatoria en los estudios sobre el comportamiento de la opinión pública en España, que parte de un momento concreto para reflexionar sobre los cambios en los procesos comunicativos entre administradores y administrados en los albores del siglo XXI. En el caso que nos ocupa, los autores han optado por un libro serio, y dejar a otros que hagan sus chistes grotescos sobre una tragedia como la del 11-M. Al fin y al cabo, para reírnos, siempre tendremos las películas de los Hermanos Marx.
13M: MULTITUDES ONLINE: Testimonios, análisis y documentos audiovisuales: Índice
13M: MULTITUDES ONLINE: Capítulo 1 en pdf


8 Comentarios:
Mira, me parece excelente que crees lenguaje, que seas creativo, pero poner posse al lado de ontológico es exactamente lo mismo que rapear el quijote con dibujitos de suso33.
¿Rap cultura urbana? ¡Rap cultura americana! Sois yankees, y creeme que esto es absoluto, pijitos con sus ropitas fubu, sus adidas, sus spoon, su puta mierda de los lakers, sus putos latin kings, y sus putos takeos.
Vamos que lo que define una posse, es exactamente un vacío, la posse es lo que hace un chimpancé que ha aprendido a fumar. La posse es un wanabee. Idos al Bronx y dejad de dar la chapa.
Atentamente, uno hasta los cojones de la "cultura urbana"(por cierto que lo del quijote no es idea de un politico sino de un creativo, exactamente igual que el apelativo cultura urbana...)
Hola rizomáticos...
Cosmodelia, Lukas:
Después de estar medio desaparecido me hago presente para informarles que hay un aviso en mi blog que quisiera que leyeran, y que tal vez les caiga de sorpresa...
No he podido comentar su post, el cual me resulta muy interesante, ya verán por qué...
Por cierto, ¡¡vaya con el comentario de da-sein!!
Es un hecho que estos micro-fascismos son enquistamientos molares del deseo, son focos ocluidos e irremediablemente fundidos.
Comentarios como ese son prueba de una ideología del "fucked up" colectivo...
En fin, les mando saludos
Pd
Por fa, no dejen de leer mi post..
Pues para ser germano, Dasein habla bien el castellano. Será acaso que es un nazi wannabe?...delirios del paranóico despótico en plena sobredosis de interpretación.
Exploración de la potencia expresada en las mutltitudes cartárticas...
A este post lo tenía en la mente, abordándolo desde diferentes perspectivas. Recordé inclusive a Ionesco, que en uno de sus diarios, declaraba que detestaba las multitudes. Y lo que comúnmente se oye: " las multitudes son como manadas..." O sea extrapolando la experiencia multitudinaria que se mueve en un ritmo que interioriza la ciudad y lapropia cotianidad, tomando un espacio, y adueñándose de él en el ritmo: el desdén asentado en uan mirada cerrada o vertical, dilapida y no explora, censura y no analiza.
Y al llegar aquí, aún con el proceso mental en marcha, hallo 1 comentario pasadista, retroactivo,
cimentado en lo ínfimo....
La maquinaria del pensamiento - a la que aludía Adriano en su primer blog- está en funcionamiento más allá de los imaginarios, porque las oxidadas tuercas/creencias se decantan, se disuelven o se autodestruyen en sus finitas ideas...
Sigo en contacto.
Gratísimos salutes...!
Quiero hacer un comentario respecto a la potencia de las multitudes. O mejor una diferenciación, siguiendo lo dicho.
La multitudo es un término spinoziano por excelencia y Negri & Hardt lo usan de esa manera. Fue Spinoza el que decía que somos una mutitud de cuerpos: en eso radica la capacidad de poder ser afectados de alegrías o de tristezas, es decir, ya que los cuerpos nos afectan.
Spinoza no creía en los efectos a distancia, todo toca los cuerpos y todos los cuerpos se afectan de alegria o de tristeza. Por ahí empieza la multitudo.
La potencia de las multitudes no refiere al leviatán de Hobbes. No es un mosntruo descabezado de seres. No es una legión demoniaca.
La multitudo es una respuesta de la alegría de ser afectado por los cuerpos que integran nuestra potencia de actuar, del poder de actuar. La multitud es una fiesta carnavalesca antes de ser un conjunto de seres en protesta.
Su potencia implica la capacidad de ser afectados de alegría, y ser afectados de alegría implica el poder de actuar.
Negri y Hardt llevan este spinozismo a un proyecto democrático en la era de la globalidad y del Imperio. En su reciente libro Multitudes dejan clara su postura: no es necesaria un determinación empírica de la multitud que demuestre que es, lo que se necesitan son los conceptos para el proyecto de una democracia en la era del Imperio.
La multitud es uno de ellos: está librado de partidismos, de nacionalismos, de identidades reculadas a un territorio. Las multitudes no tiene que ver con un pueblo: es un conjunto heteroclito de singularidades en acción.
No implican el lastre de un apartado de soberanía, al contrario: las multitudes reclaman la potencia y no el derecho...
Todos somos multitudes, y esa es su potencia...
saludos
Oigan rizomáticos... veo por sus archivos que RIZOMAS ha cumplido ya 1 año... estaría bien que se le festejara de alguna forma... aunque al parecer Cosmodelia ya ha empezado :)
Bueno, fue una ocurrencia...
Independientemente de que haya festejo o no...
FELICIDADES!!!!!
adriano/naxos ¿ya hace un año? como pasa el tiempo!
habrás comprobado que no somos muy ceremoniosos :-)
ni nos habíamos dado cuenta.
vista la mutación del lab
hipster, vir, naxos, mirad el lado positivo de comentarios como el que aludís: en un año hemos conseguido hasta que los nazis lean rizomas ;-)
como no pienso nos contagien ellos, esperemos sean ellos los contagiados ;-)
cosas de la cultura híbrida global que las multitudes más allá de ideologías rígidas encarnan cada día... y cada noche ;-)
volviendo a la historia, en el ladrilio ese donde parece que os aprecian es donde he visto una minipolémica-referencia a este blog y también otra discusión que me enlaza con esta que os traeis, tan categórica, tan tan ...
A mi en cambio me parece cojonudo que se sigan haciendo abstracciones mientras el mundo material se desvanece bajo nuestros pies.
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