viernes, enero 25, 2008

A un paso de la vida artificial


El Instituto J. Craig Venter produce el genoma artificial de una bacteria

Científicos del Instituto J. Craig Venter en Rockville (Estados Unidos) han sintetizado el genoma completo de la bacteria Mycoplasma genitalium. El trabajo se publica esta semana en Science Press, la edición digital de la revista Science.

El estudio, que describe un método que podría ayudar a los investigadores a generar moléculas de ADN más grandes que hasta el momento, representa un paso hacia el objetivo global de crear microorganismos sintéticos que podrían utilizarse en la producción de biocombustibles, la limpieza de los residuos tóxicos, la absorción de carbono u otras aplicaciones.

En tubos de ensayo, los investigadores, dirigidos por Daniel Gibson, sintetizaron químicamente grandes trozos de la secuencia genómica, constituyendo cada uno un octavo o un cuarto de todo el genoma, y almacenaron las copias en cromosomas artificiales dentro de la bacteria E. coli.



Después, unieron estos grandes pedazos en levadura, aprovechando en parte la maquinaria celular de ésta en el proceso. Los investigadores también introdujeron secuencias de marcas de agua cortas en puntos que se sabe toleran las inserciones de ADN adicional, para distinguir el genoma sintético.

Fuente: Wired

La vida sintética más cerca

From Artificial Genome to Artificial Life: Hold Your (Synthetic) Horses



Scientists Build First Man-Made Genome; Synthetic Life Comes Next

viernes, diciembre 14, 2007

Controla videojuegos con tu mente

Sega y NeuroSky colaboran en el desarrollo de un sensor capaz de dirigir a los juguetes con la mente, el ThinkGear, un accesorio fácil y de cómodo uso que analiza nuestras ondas celébrales.





NeuroSky dice que ésta es la última apuesta de Sega para “jugar a un nuevo nivel”, y que con el sensor biológico ThinkGear, se acaba de lograr. Por el momento ninguna de las dos compañías han comentado en qué campos van a insertar esta nueva tecnología.

El dispositivo todavía está en pruebas, en la que tiene una apariencia de un auricular, y un sensor “seco” que está en contacto con la frente del usuario.



Más información: Wired

lunes, noviembre 12, 2007

Informes de una hikikomori ひきこもり o 引き篭り

Misión 1

El sonido contundente de la escopeta. Un disparo a la cabeza y asunto resuelto. Un charco de sangre. Muerte confirmada. Adelante. Las nubes rojas y brillantes sobre los edificios del fondo. Cuidado. El aire húmedo contra tu cara. Demasiado silencio. Agáchate. Muévete con suavidad, sigilosamente. Busca una cobertura. La ventana vagamente iluminada de la casa de la izquierda es peligrosa. Los vidrios sucios pueden esconder un francotirador. Fija la vista en el hueco que dejan los trozos de esparadrapo en forma de X. Más arriba, entre las antenas de la azotea, percibes un movimiento. Un cuerpo corre agazapado entre las cajas de plomo. Sopla el viento. Una gota de agua tóxica resbala despacio por tu cara. Despacio. Tu guante suave la detiene. La visión nocturna atraviesa las gotas de agua que una nube tardía deja caer. Buscas al enemigo entre las antenas con los prismáticos. Crees ver un codo tras la caja más a la izquierda. Se encuentra fuera del alcance de la escopeta. Decides avanzar hacia el oeste, teniendo en cuenta su posición para no hacerte vulnerable. Te pegas a la pared y te ocultas entre las sombras, intentando descubrir alguna escalera que te lleve a la azotea. Antes de que inicies ningún movimiento un sonido metálico te estremece. Te han localizado. Percibes el olor del pánico cuando... / 22:21:18/ El sonido de la llegada de un correo me desconcentra, algo explota y arde en la pantalla.

No puedo esperar a leer el mensaje. Start. Simulación en pausa. Lo abro y se muestra obsceno. Acepta. Slave acepta. Un sí con forma de esposas.

Después de verlo detenidamente miro el reloj digital. 22:22. No quiero que una satisfacción tan íntima e inexplicable me lleve a desentenderme del futuro inmediato. Quedan ocho minutos para la llegada de Carmen. Decido regresar a la misión. En mi cabeza ha aparecido claramente la táctica a seguir para terminarla. Usar la escalera metálica que había creído ver unos metros más adelante para intentar llegar a la azotea. Eliminar al francotirador a corta distancia con la escopeta. Utilizar su posición para buscar y acabar con los últimos enemigos que defienden a mi objetivo: Nikita Malenkov. Pulso Continuar misión en el menú de Black: Secret Woman. Efectivamente, era una buena táctica. A pesar de haber avanzado muy despacio entre las sombras para no ponerme a tiro logro completar la operación en 5:45 minutos. Me queda apenas un minuto para grabar el perfil Lady Day, apagar la consola y el equipo de audio Dolby 5.1 y abandonar la habitación. Prefiero esperar a Carmen en el salón/comedor/cocina/bar/ Es un lugar más acogedor para charlar. No quiero un ataque ni un zarpazo de su lengua si descubre mi nueva consola next.gen. Hoy no quiero abrir una brecha a la disputa clase I2 /incendio incontrolable/ que se declara cada vez que mi irascible amiga recuerda que dedico parte de mi tiempo libre a las simulaciones. Me contemplo en el espejo y me sereno.



Son apenas unos segundos de espera. A las 22:30 se abre automáticamente la puerta de mi casa. La nueva programación funciona con exactitud. Horas más tarde, al estar de nuevo sola, descubriría que el sofisticado equipo de cámaras no había grabado la entrada de Carmen a las 22:30:25. Un fallo sin consecuencias en esta ocasión, pero que tendría que solucionar el día siguiente. Ahora ignoro que algo no funciona y me levanto para recibir a Carmen. Ha entrado sonriente y victoriosa en el salón. Esta noche está en onda extrópica y expansiva. Su túnica de orquídeas larga, su gran melena de pelo negro azabache suelta, sus abrazos cálidos y envolventes nada más verme, su mano derecha que se pasea vigorosa por mis curvas antes de dirigirse como una adicta a la cafetera eléctrica...

--Siento que te comprendo, pero no puedo... –dice después de escuchar la decisión que he tomado hoy.
--¿Acaso lo intentas? Me agradaría conocer tu visión pero no necesito tu aprobación. Voy a quedarme en esta casa y olvidarme del mundo exterior. Mis únicas relaciones van a ser algunas visitas selectas y la red. Mi única duda es si salir hoy por última vez. Me parece que no tengo ganas de despedidas ni de...
--Entre dos estados ordenados existe siempre una frontera abierta al caos –me interrumpe Carmen; es una de sus constumbres cuando se siente inspirada--. Tú sabes que ahora traspasas esa frontera de un modo artificial. Los periodos de orden y caos se alternan de un modo desconocido pero natural. El problema es que intentas forzar la intensidad que anhelas con una esperanza en el orden que es, perdona que te lo diga, idiota. No terminas de aceptar cómo funciona la vida. La esperanza no se fabrica.
Se ruboriza al decirlo, sabe que no me gusta oírla predicar. Baja la mirada al café que llena la taza que se ha servido. Aprovecho el momento para acercarme a ella. Todavía seguimos de pie.
--Sí –le digo buscando la mirada directa--. En los años que he vivido ha habido periódicas fases de estabilidad, sistemáticamente interrumpidas por la irrupción inesperada del desorden. Por alguna extraña razón, cuando miro atrás con los ojos de la nuca, descubro que son esos momentos de vértigo imprevisto los que me hicieron vibrar, los que me han llevado a pensar que merece la pena estar viva. Pero después de casi dos años de sobresaltos no es extraño que no espere más del azar y que ahora cierre conscientemente las puertas al caos.
Carmen se sienta en el sillón de cuero del rincón del salón. Una vez instalada cómodamente recupera su seguridad. Vuelve a arrancar y no deja de mirarme retadora a la cara. Me sorprende la autoridad de su voz aunque me habla de abajo arriba, porque mientras me interroga permanezco paralizada de pie.
--Lo de encerrarte todavía lo entiendo. El mundo exterior es cada día menos interesante, pero ¿para qué quieres un esclavo?
--En realidad para nada, pero me llamó al atención su anuncio y no pude evitar responder.
--Impedirlo era tan sencillo como no pulsar enviar, como no haber respondido al mensaje, como no haber buscado en los rincones más oscuros de la red --su voz gana volumen y fuerza--. Una vez leído el anuncio podías haber cerrado el navegador. Ni quiera hacía falta borrarlo del caché.
Me siento sobre la alfombra irania, a sus pies. Busco sus ojos para confesarme:
--Aunque una parte de mí sin duda lo hubiera eliminado de mi memoria personal si existiera la posibilidad de enviar un mensaje no deseado a la basura del cerebro con tanta facilidad como hacerlo desaparecer del disco duro de mi portátil.
--Si lo que necesitabas era excitación, te digo desde ya que te has equivocado. Te ha faltado paciencia. La última vez que nos vimos te dije que estaba cerca de lograr resultados.
Hace diez años que conozco a Carmen. Siempre asegura que está cerca de lograr resultados. Nunca acepta la derrota. Siempre son inminentes los cambios y los descubrimientos. En la vida de Carmen hay una línea continua de búsqueda sin desalientos, al menos desde el día en que la conocí a esta noche. Entre nosotras hay empatía cuando nos sincronizamos, pero nos distanciamos en cuanto pierdo la fe. Ahora necesito sentir su proximidad. Decido seguirle la corriente.
--Eso que hablabas la otra noche...
--Singularidad.
--Así que yo también soy un atractor de singularidad.
--Sí, Serena.
Carmen no vacila. Habla con su confianza habitual, reforzada por los gestos de sus manos. No debería haberme sentado a sus pies. Me coloca en una situación de inferioridad, pero hoy necesito sentirla cerca.
--Quieres decir un alma singular.
--Exprésalo como quieras. Lo importante es que no te descentres y recuerdes lo que siempre hemos sospechado: las ideas están vivas. ¿Ahora que estoy más cerca que nunca de lograr demostrarlo tienes miedo?
--No. Sólo estoy cansada de esperar. No entiendo por qué te enfada tanto que quiera respirar en la esfera en que hemos convertido nuestras vidas. Me estoy empezando a ahogar en el mundo exterior, y deseo cerrar la esfera.
--No tienes paciencia. No ves los insectos y las flores.
--¿Qué insectos? ¿Qué flores?
--¿No has leído los últimos comentarios en Serena’s?
--No, no. No me interesan mucho. Son simples reacciones a las cosas que me han ido pasando.
--Son mucho más que eso, boba. No comprendo para qué abriste un blog si no te interesa el feedback. ¿No se te ha ocurrido sospechar que detrás de esos comentarios haya algún mensaje significativo?
--No sé de qué me hablas.
Carmen lanza unos papeles sueltos que vuelan sobre mi cuerpo. Me vuelvo y veo que han caído sobre la mesa baja de vidrio. Aprovecho para levantarme. Alargo mi mano, agarro los papeles impresos por Carmen, me alejo de su posición. Rodeo la mesa hasta alcanzar el otro sillón de cuero del salón. Lo giro para poder sentarme exactamente enfrente de ella. Recuperada la igualdad de altura inicio la lectura. Carmen me come con los ojos mientras finge mirarse las uñas. Me distraigo por no dejar de observarla. Comienzo desde el principio los comentarios en el blog hechos por Fugitivo y Bonnie. No quiero equivocarme ni pasar por alto ningún matiz. Sigo con los demás. Los releo pero nada.
--Sólo son observaciones de algunos lectores.
Tiros al aire, especulaciones, frases donde un par de personas creen ver ciclos significativos en mis apuntes diarios. No le doy importancia. Es como querer ver figuras donde hay una nube, profecías en la palma de cualquier mano humana, el futuro en los posos del café. Se lo digo a Carmen. No se rinde. La suya es una voz grave que asegura sabe leer entre líneas.
--Han encontrado un patrón coherente en tu vida.
--Eso es el problema. Exceso de coherencia. Es exactamente esa lógica precisa la que quiero romper. ¿No te das cuenta de que estoy harta? ¿Y decías antes que me comprendes?
--Dije que siento que te comprendo, no que lo haga.
Al fin levanta la vista de sus uñas sin pintar.
--No puedo imaginar cómo funciona tu mente –confiesa finalmente Carmen.
--Soy un misterio sin nombre –bromeo.



¿Bromeo? Café, luces de farolas a través de las persianas entreabiertas, el silencio tras la profanación de la esperanza, un pequeño rayo de independencia multicolor. Las palabras se pueden dejar en el cerebro, pero no me arrepiento por haber sido dura con Carmen. Ella lo ha sido siempre. Siento la necesidad de romper su dominio. Quizás por eso he respondido a un esclavo. Silencio. Carmen observa una fotografía donde estamos juntas. En las paredes del salón, otras con los viejos amigos. No le interesan. No hay ninguna comparable a ésa en la que estamos abrazadas en la playa, con esa luz ámbar en el horizonte. Café, las baldosas blancas y negras, debe hacer frío en la calle. No soporto la tristeza que Carmen ha traído a mi casa. Sin avisar abre el móvil y saca una fotografía.
--Estás sola.
--Mejor así. Mejor sin collar.
--No hemos pasado por todas estas cosas para....
En ese instante Carmen siente la vibración que le hace dejar la frase a medias. Con total tranquilidad mira despacito la pequeña pantalla. Sonríe primero, luego rié a carcajadas.
--¿Ves cómo eres boba? Trae tu móvil.
--Sabes de sobra que me deshice de él.
--Perdona, eres la única persona que conozco sin móvil y se me olvida. Te lo paso a tu porta.
Carmen se levanta sigilosamente. No logra ocultar su sensación de triunfo a pesar de intentar disfrazarla con una calma exagerada. Me horroriza mi torpeza para anticiparme a su movimiento sorpresa. La miro de reojo, sin querer aceptar su aparente victoria, cuando todavía ignoro qué ha recibido. Todo en mí tan insuficiente. Coloca su móvil junto mi portatil. Ella tan sobrada. Activa los infrarrojos. Polaridades positiva y negativa. Me pasa un archivo de origen desconocido.
--Te dije que no tenías paciencia.
Son sus últimas palabras antes de agarrar su móvil, su bolsa, y dejarme con una palabra de respuesta atrapada en la boca. No llego a pronunciar ¡Espera! En cuanto oigo el ruido de la puerta cerrada sin ningún daño añadido me acerco sin precipitarme a la mesita de centro. Acepto el final como se acepta un jaque mate. Descubro que lo que me ha pasado es un vídeo. En el primer segundo me repito Jaque. Después de mirarlo varias veces, trato de averiguar si me ha engañado. No. Jaque mate. He de acabar con su sortilegio. Puede haber hecho trampa en un movimiento anterior. Intento observar las grabaciones de la llegada y la salida de Carmen y comparar su actitud. Entonces es cuando descubro que el sistema de cámaras ha fallado.
--¿Quién sabe quién de nosotros será el siguiente? –les digo a las paredes llenas de fotografías.

Medito sobre ello. Las corporaciones no han logrado sumarme a la secta. El truco de Carmen no da resultado. La publicidad del mundo exterior no me convence. Mi cerebro y mi cuerpo quieren permanecer libres. Sabotaje cultural. Decido no salir más e iniciar mi vida como hikikomori. Serena’s será mi fabulosa ventana al mundo... Enciendo la consola e inicio la Misión 2.

jueves, noviembre 08, 2007

Sabotaje cultural: Manual de uso (II)

CONTRAPUBLICIDAD: EXPRESIONES GRÁFICAS DISIDENTES
El bello arte de la resistencia cultural



Pintada callejera en Barcelona. Una calle peatonal. A la derecha, unos grandes almacenes. Luces de león y un cuerpo de mujer cuya ropa anuncia el cambio de estación que se avecina. A la izquierda, tiendas más pequeñas: ropa, zapatos, accesorios. De vez en cuando, una cafetería, una heladería o un restaurante de comida rápida. Las farolas, las paredes y hasta las papeleras hablan. Las imágenes se suceden incesantemente. Una banda sonora histérica y cambiante acompaña al murmullo de la multitud. No muy lejos, una cámara inmortaliza el momento -por su seguridad. Yo sólo pasaba por aquí, pero por si acaso, y porque yo lo valgo, me compro un pintalabios.

Puedo estar en cualquier ciudad del mundo occidental, y me siento en casa. Comparto los códigos, conozco las reglas. Ésta es mi cultura. La radio, la televisión, los periódicos y la calle repiten incesantemente los mismos mensajes. En el imperio de los signos, no escuchar no es una opción. ¿Queda algún espacio de libertad? Sí, la libertad de leer los mensajes de forma diferente, de cambiar su significado. Queda el culture jamming. Es en la crítica social donde la creatividad disidente encuentra su mejor fuente de inspiración y espacio de actuación. Pero, aunque muchos actos contrapublicitarios son claramente políticos, es evidente que no todo acto de sabotaje cultural es expresamente político, ni refleja una apuesta por un modelo social alternativo.

En el primer número de Malababa, los cielos claros en el muro de Palestina de Bansky, la abundancia socializada de Yomango, los modelos comerciales liberados del silencio por las burbujas de The Bubble Project o la intervención directa en el mainstream de los Yes Men nos recuperan la mirada, la sonrisa y la esperanza. Son el guiño de complicidad que nos saca del supermercado de la vida y abre una puerta verde a la cárcel de la impotencia.

RECOPILAR MALAS BABAS El pasado 27 de junio se lanzó el primer número de la revista en papel Malababa. La publicación pretende recoger las propuestas de contrapublicidad y de culture jamming contemporáneas más representativas del Estado español y a nivel internacional. El primer número aborda los precedentes históricos del subvertising (sabotaje cultural). Ya está de camino el segundo número. Más información: Malababa o en Diagonal.

ESTA REVOLUCIÓN NO TIENE ROSTRO

Imaginación, creatividad, lenguaje, comunicación, cualidades de autoorganización, afectos: tales son los paradigmas subversivos que alientan en todos los saboteadores culturales. Desde los vínculos entre la cultura underground y la acción política, el nombre colectivo de Wu Ming, como el seudónimo-que-cualquiera-puede-utilizar, sirve para designar la creación y la inteligencia colectiva, la guerrilla de la comunicación, la literatura-guerrilla, el sabotaje comercial. Léanse por ejemplo estos dos libros de Luther Blisset: Pánico en las redes: teoría y práctica de la guerrilla cultural, Literatura Gris, y Wu Ming, Manual de la guerrilla de la comunicación, publicados por Virus, escrito conjuntamente con el colectivo A.f.r.i.k.a.

Sintonías de la guerra psíquica contra el capitalismo que sostiene al Imperio, guerra a la guerra, batalla político-cultural contra los medios de comunicación que avasallan la riqueza constituyente del lenguaje y de la imaginación creadoras. Manipulación de la iconografía pop en un sentido emancipador, lucha por la producción de sentido desde los territorios de la inmanencia, implantación de la filosofía y de la democracia, en fin, en la calle. Porque esta revolución no tiene rostro.

Más en: Sabotaje cultural: Manual de uso

miércoles, noviembre 07, 2007

Sabotaje cultural: Manual de uso

¿Qué es el sabotaje cultural?

Sabotaje cultural, términos que en su origen describían la interferencia de las frecuencias radiofónicas, es cualquier acción destinada a modificar, alterar y darle la vuelta a los mensajes y memes de la cultura dominante. Entre sus acciones se encuentran la contrapublicidad, la reconquista del espacio público en forma de performance callejera, el boicot a actos gubernamentales, etc. etc. En El arte de la resistencia cultural de Gemma Galdon Clavell en Diagonal se incluye una buena muestra de posibles actos de sabotaje cultural. Galdon afirma: En el imperio de los signos, no escuchar no es una opción. ¿Queda algún espacio de libertad? Sí, la libertad de leer los mensajes de forma diferente, de cambiar su significado. Queda el sabotaje cultural.



Sin intención de hacer un retrato completo y exhaustivo, daré en esta entrada diversas pistas variadas de por dónde se puede comenzar a investigar y estimular la disidencia cultural en la era digital, sea dentro o/y fuera del ciberespacio. Cada cual puede hacerse con ideas propias o ajenas su propio manual singularizado de sabotaje cultural.

Guy Debord ya sostuvo que ante un mundo y una vida que no nos resultan satisfactorias no valen las resignaciones. Hay una salida de la cárcel de la percepción y es desarrollar el arte de transformar radicalmente este mundo. Y la transformación es posible si se ejecutan “las acciones apropiadas”. En los textos situacionistas ya se apuntaban multitud de ideas, siempre desde una noción del ser humano muy singular. El ser humano es ante todo un “motor de cambio”. Ésa es la más definitoria de sus características: tiene la facultad de transformar el mundo en el que vive y que le rodea. El concepto mismo de situación emana de esa visión dinámica del ser humano. Una situación es una realidad determinada por unos factores o causas; modificando pues esas causas, provocando ciertos acontecimientos imprevistos en cadena, se transformará la situación actual.

Deleuze y Guattari hablaron de micropolíticas que tenemos la posibilidad de llevar a cabo inventando nuevos territorios sociales existenciales, abiertos a la comunidad rizomáticamente. Deleuze sugería: Lo que más nos falta es creer en el mundo. Perdemos el mundo y nos ha sido tomado. Creer en el mundo es también suscitar acontecimientos, producir nuevos sentidos y subjetividades –aún pequeños- que escapen el control o hacer nuevos espacios tiempos, aunque sean de superficie y volúmen reducidos. Es a nivel de cada tentativa que son juzgadas la capacidad de resistencia o por el contrario la sumisión a un control. Son necesarios al mismo tiempo creación y pueblo.



Kalle Lasn, en Sabotaje cultural [El Viejo Topo, 2007], ofrece un abordaje diferente. Lasn, fundador de la revista Adbusters, sostiene que Estados Unidos ya no es un país, sino una marca. Las empresas multinacionales han conseguido imponerse en un sistema legal que ya sólo existe para facilitar sus operaciones. Desde esta posición de dominio absoluto, las corporaciones se han lanzado al proyecto no sólo de controlar el poder y el dinero, sino las mentes de todos. A través de una publicidad que ya no vende productos, sino estilos de vida, y que se reproduce en todos los rincones de nuestra existencia, las multinacionales pretenden ocupar nuestro espacio mental hasta el punto de que ya no tengamos capacidad de decisión autónoma.



De la misma forma que luchamos para salvar el planeta de la contaminación ambiental, Adbusters inició una campaña para denunciar la contaminación de nuestro espacio mental , utilizando para ello el sabotaje cultural, la contrapublicidad y la manipulación de memes. El libro permite conocer a fondo los orígenes y las propuestas concretas de uno de los grupos contrapublicitarios más influyentes. Más que mimetizar e imitar puede servir para dar origen a nuevas ideas al hacerlas tuyas.

Lasn empieza mostrando un retrato de la sociedad norteamericana en la que el paisaje mental está completamente dominado por las compañías y los mass media, un medio ambiente de mensajes adictivos ante el que el individuo dominado tiende a refugiarse en los mundos virtuales que la tecnología y el consumo le proporcionan, un país/marca en el que el gastado "sueño americano" es un valor a la baja y las multinacionales deciden por los ciudadanos qué y dónde comer, cómo vestirse, qué pensar (o cómo dejar de pensar), y cuándo y por qué sentirse supuestamente felices. En materia de medios, Lasn hace referencia a lo que él llama la pérdida de infodiversidad, el agrupamiento de medios de información en trusts mediáticos propiedad de una sola persona o familia, así como el control del mundo editorial, musical y la producción cinematográfica por parte de algunas megacompañías, con el consiguiente detrimento de la calidad de la información y de la diversidad de la cultura.

Según Lasn, la responsabilidad de esta situación la tiene la (in)cultura del consumo instigada por las grandes multinacionales a través de la publicidad, tanto directa como indirecta. El libro continúa en esa línea. Aunque no comparto muchos de sus puntos de vista neoluditas e ingenuos, coincido en la evidencia negada de que no es obligatorio resignarse: podemos liberaremos de su influencia estupidizadora a través de la autodefensa psíquica, la rebelión, la subversión y la rebeldía innata que todos poseemos, por más que el gulag invisible se encargue de eliminar esa capacidad libertaria desde nuestra infancia, anulando nuestros auténticos deseos para favorecer aquellos que sirven para aumentar el dominio de la dictadura de la percepción.

Lasn me parece que confía demasiado en algunas de las medidas propuestas, como la compra de tiempo de emisión en cadenas televisivas para emitir contranuncios o la modificación de vallas publicitarias. Esas acciones resultan perturbadoras y atractivas, aunque como medidas aisladas muchas veces son más espectaculares que realmente efectivas. Sin raíces, son flores de un día. Sin redes sociales y culturales y auto-organización de la disidencia dispersa quedan como una parte más de la sociedad del espectáculo.

Algunos de los análisis de Lasn no han perdido validez en los ocho años que ha tardado en publicarse traducido a nuestro idioma Sabotaje cultural. La publicidad invade aún más el espacio que nos rodea. El medioambiente mental sufre tanto o más que el medio ambiente real, algo que podemos comprobar tratando de establecer comunicación con cualquier individuo elegido al azar. La dictadura de la estupidez, la mentira y el malestar se acrecientan. Se consume igual o más que entonces, y las posibilidades de ceder al dominio y el control han aumentado hasta cotas insospechadas en aquella época. Ayer mismo la comisión de la energía avisaba que a este ritmo sólo nos quedan recursos para 8 años más. Sin embargo, nada ni nadie parece capaz de detener el desastre. Como avisó hace años William Burroughs, si no asaltamos los estudios de la realidad comenzaría la cuenta atrás.

10, 9, 8, 7... Cuando la crisis energética, económica, cultural y social se acrecienten será decisivo que exista o no individuos organizados en red, colectivos osados y decididos que, como ha sucedido históricamente, aprovechen el resquebrajamiento del sistema dominante para quebrar el control. En los años de actividad de grupos como Adbusters se han comprobado los límites del sabotaje cultural. Podríamos decir que el sabotaje cultural es condición necesaria pero no suficiente para provocar transformaciones individuales y sociales. Sin auto-organización de ciudadanos libres (no súbditos o adictos al malestar) el sabotaje no basta.

Por contraponer al libro de Lasn otras visiones, podemos comprobar cómo Zizek apunta al corazón de la cuestión en su crítica a la revolución blanda: La palabra revolución es uno de los conceptos que hoy divide al campo de la izquierda internacional. La pregunta leninista "¿Qué hacer?" tiene hoy más sentido que nunca ya que hay quienes defienden la idea de la toma del Estado y no comparten la idea zapatista de "cambiar el mundo sin tomar el poder". Hay una línea precisa de separación entre la situación no revolucionaria y la situación revolucionaria, despeja Zizek. En la no revolucionaria, los problemas urgentes inmediatos se pueden resolver, mientras que el gran problema importante se deja para más adelante; en una situación revolucionaria, esta estrategia ya no funciona y uno tiene que atacar el Gran Problema para poder resolver las 'pequeñas' urgencias.

Más en: Sabotaje cultural: Manual de uso (II)

jueves, noviembre 01, 2007

Tu vida es una puta mierda (y lo sabes)



Te convenen y te convences de que el malestar es bienestar, que la miseria es felididad... Te lo crees y luego pasa lo que pasa. Significativa reacción a la visión de la pintada/meme de arriba:

Tu vida es una puta mierda y lo sabes

Empiezo fuerte, ehhhhh!?. Bueno, todo tiene su explicación. Hoy he venido a trabajar en transporte público por que esta tarde voy al centro y no quiero comerme el coche con papas. Así que saliendo del metro y andando hasta el trabajo he visto varias pintadas en unas preciosas paredes blancas que ya han decidido ’adornar’.

Pues resulta que la última pintada justo antes de llegar al trabajo decía lo que he puesto en el título, tengo que repetirlo? Pues lo hago! Tu vida es una puta mierda y lo sabes. (No pensaríais que me daba corte..... Además ya sabéis que soy un poco bastito....)

Elocuente, ehhh? Y entre que era temprano, que llegaba al trabajo, y demás historias, pues he pensado.... Joer! Podía ser mejor, pero por lo menos algún kiki cae de vez en cuando. Que algo ayuda coño! (aunque sean muuuuyyyyy de vez en cuando....) Pero que no puedo quejarme de mi vida, para nada que soy, y creo que todos lo somos, unos afortunados, pero que tampoco podemos dormirnos por que si no si que iremos a peor...

Y es que uno ya tiene bastantes historias y líos mentales para que además un desconocido con un spray se lo restriegue por la cara (que cabrón!), y encima por la mañana temprano antes de currar.... Vamos que para matar a alguien!, Por favor! Un poco de respeto. Que ’semos porbres pero jonrraos’. Que la sinceridad siempre es el mejor camino pero que a veces jode... (Me pongo doctrinal, ehhhh!)

Pues eso era todo, que es que me ha llegado la frasecita. Besos pa tos!


Pintada descondicionamiento, reacció similar a la de la desprogramación de miembros de una secta. ¿Hay una secta invisible que domina a nuestros semejantes? ¿Hay una adicción de carácter epidémico a la mierda?

Pintada sabotaje cultural que al parecer se convierte en todo un acontecimiento para algunas de las personas a las que interrumpe la continuidad alucinada de sus vidas. No por ser compartida y colectiva una alucinación deja de serlo. No, el trabajo asalariado no hace libres, una hipoteca es la forma moderna de esclavitud, el consumo te consume, vivir el algo más que la sencación de vivir...


domingo, octubre 28, 2007

Los espacios libres de la periferia

Slavoj Zizek anuncia otro libro: In Defense of Lost Causes [En defensa de las causas perdidas, Verso, 2007], e interesante, supone una defensa de las culturas y vidas de la periferia, algo explorado recientemente en el cine por Bigas Luna en Yo soy La Juani, y en el libro de investigación de Mike Davis Planeta de las ciudades miseria [Akal, 2007].

Si usamos la metáforas de Sloterdijk y las fertilizamos, podríamos decir que los espacios de las periferias serían las espumas multiesféricas dentro y fuera de la cultural esférica global. Espumas periféricas que interfieren en el aislamiento atomizador, multiplican la diversidad de las conexiones, la constante movilidad de los puntos conectados, y que potencian la irregularidad de la estructura totalizadora global. Habitar en la espuma desde las periferias significa que la idea misma de sociedad global resulta cuestionable, implicando una visión exterior a la burbuja propia, desde fuera de una totalidad estructurada, organizada y supuestamente inteligible.

En las periferias se dan condiciones que llevan a discutir la enorme capacidad de control de las condiciones de vida actual y de la presunta producción de bienestar; en los bordes de las espumas se empuja a pensar la vida de otra manera y de hecho vivir de modo diferente al establecido. En una época en que las periferias no están aisladas, pues de algún modo quienes viven en ellas intervienen en las redes tecnológicas globales de comunicación, hay que resaltar que hoy día en esos espacios desmarcados se abre la posibilidad de una conducta no aplastada por la carga de la subsistencia, la necesidad, las marcas, el consumismo y la ética del trabajo, sino una vida descargada, aligerada, lo que Sloterdijk llama la era de la levitación. Aunque he de decir que no veo esa era levitante posible, ni desde las periferias ni desde ningún espacio, si no se es capaz de crear espacios de conocimiento, comunicación y contacto humano libres, espacios de democracia directa y economía autogestionaria que permitan prescindir de la dependencia del centro de la esfera global.

Bigas Luna llega a hablar del 'glamour' de barrio o afirma que "Hoy la modernidad está en la periferia". Para el actualizado director de cine, las periferias urbanas han perdido el miedo de antes y ahora transforman la realidad con medios diferentes como el coche con tunning, la moda personalizada, el lenguaje de los móviles y un sentido de la comunicación efectivo y directo hasta el punto que los analfabetos del siglo XXI serán los que no sepan hacer películas aunque sea con un móvil”.



Mientras, Zizek sostiene que para cualquier persona de izquierdas seria, las ciudades miseria y las favelas tienen que ser hoy una fuente de esperanza utópica. Son un fenómeno extremadamente interesante. Estamos hablando de grandes grupos de gente junta, pero no unida por ningún tipo de vínculo religioso o ideológico. Hoy está muy de moda decir –el último Deleuze lo sostuvo en su desarrollo de Foucault– que la sociedad contemporánea ya no se basa en la represión directa, sino en el control, el registro, la administración… El control se incrementa: pensad en Estados Unidos, no creo que haya habido nunca en la historia de la humanidad una sociedad que controlase tanto y con tanto detalle a sus ciudadanos. En las favelas o ciudades miseria el estado ultracontrolador se retira de una parte considerable de su territorio. Los que allí viven son los que Agamben llamaría homini sacer. Son zonas extensas que se están quedando fuera de la soberanía estatal. Ernesto Laclau me ataca en uno de sus textos diciendo que idealizo las favelas, que son realmente lugares de miseria y criminalidad, pero yo soy perfectamente consciente de esa realidad de mafia, economía sumergida, drogas y, en el mejor de los casos, fundamentalismo religioso. Lo que ocurre es que no son sólo eso.



Más pensamientos periféricos. Slavoj Zizek sigue publicando piezas provocadoras para el pensamiento crítico actual. Ya el título nos anuncia que estamos ante algo diferente al pensamiento único liberal: Ensayos introductorios a los discursos y escritos de Robespierre y Mao [Verso, 2007]. Zizek mantiene –como ya hizo anteriormente con Lenin– que, en cierto modo, hoy día tenemos que «repetir» los gestos revolucionarios de estas dos figuras. En una entrevista reciente nos explica por qué.

Es muy simple: son las figuras revolucionarias por antonomasia. Y Mao es la última gran figura. Grande en el sentido de que realmente llevó a cabo una revolución. En una situación como la nuestra, en la que la izquierda no puede hacer mucho, lo importante es mirar al pasado y ver qué es lo que estuvo bien –los grandes momentos emancipadores–, y también lo que salió mal. El éxito y el fracaso son inseparables. Se trata de aislar el momento emancipador, pero analizando al mismo tiempo por qué fracasó de una forma terrible. Por consiguiente, cuando digo «repetir» –ya lo expliqué en el libro sobre Lenin– soy muy preciso; uso esta palabra no en el sentido literal de «hacer lo mismo»; lo que está en juego es más bien el plano teológico de la repetición: Kierkegaard, Walter Benjamin… Es decir, las cosas se repiten porque fracasan. Haces algo mal y tienes que repetirlo para que la segunda vez salga bien. Yo sigo siendo marxista en un sentido irónico: ¿acaso los mejores libros marxistas no son siempre historias sobre un fracaso? Por ejemplo: Trotsky escribió sobre el fracaso de la revolución de Octubre, Marx sobre las causas del malogro de la comuna de París… Siempre se trata de narrar un fracaso; más aún, se trata de corregir los errores. Por ejemplo, a propósito de Lenin, yo no soy uno de esos trotskistas que sueñan que si Lenin hubiera sobrevivido dos años más y hubiese pactado con Trotsky, todo habría ido bien. Eso no es cierto: habrían tenido que enfrentarse a los mismos problemas, la misma situación… Y soy extremadamente crítico con Mao. Mi amigo, el maoísta Alain Badiou, me escribió una carta feroz en la que me atacaba brutalmente porque no le había gustado nada mi ensayo de presentación de los textos de Mao, donde escribo que la verdadera revolución cultural es hoy el capitalismo, que lo que Mao intentó hacer fracasó miserablemente frente al capitalismo.

[Fragmentos de la entrevista a Slavoj Zizek El capitalismo, estúpidos, el capitalismo]



Para terminar esta entrada rizomática, otra visión complementaria de la periferia, esta vez situando la vista en los excluidos sociales. Esos difusos sectores de la sociedad que para algunos teóricos como Heinz Dieterich postulan como protagonistas y aglutinantes de nuevos impulsos revolucionarios. Acá algunos fragmentos de un artículo de El Viejo Topo aborda la cuestión en Catorce notas (y una paradoja) sobre la izquierda europea:

La ideología liberal ha impregnado grandes capas de la población, también entre los trabajadores, a través de una apuesta cultural “apolítica” que trabaja para mantener fuera del debate y la acción política a la gran mayoría de los ciudadanos. Es urgente combatir ese liberalismo que se presenta como portador de ideas de “sentido común”: desde la búsqueda del beneficio individual hasta la manipulación de temores religiosos, identitarios o de seguridad civil, llegando incluso a impulsar un peligroso nihilismo social. Juega, también, con la supuesta “muerte de las ideologías”, que es una completa falacia: con ese lema propagandístico se pretende hacer creer que ya no existen, para conseguir así la renuncia de los excluídos a su imaginario histórico y sus organizaciones; y con la cruz de la derrota con la que ha adornado eficazmente a los movimientos emancipatorios. [...]

La revolución social es una necesidad histórica vital, imprescindible para evitar la catástrofe en el planeta, pero la izquierda europea se enfrenta al descrédito del concepto de revolución, aunque ésta sea una idea poderosa, y debe hacer frente a las ideas simples, propias de la sociedad del espectáculo, que arraigan entre grandes capas sociales. [...]

La cuestión de la propiedad es central. Una nueva civilización no será posible si no es sobre la base de una propiedad colectiva, aunque diversa, y con participación y mecanismos democráticos. También, es vital la cultura, la instrucción. Es imprescindible que la izquierda vuelva a tejer una red de complicidades culturales, vuelva a actualizar, con los recursos del siglo XXI, los ateneos obreros, los centros de discusión, artísticos y de ocio, de socialización de la experiencia vital, de la camaradería, de la vida. Porque la televisión dominada por el poder tiene dentro a un fascista que empuja a los ciudadanos a la degradación, al embrutecimiento, a la enajenación. Puede parecer radical, pero es imprescindible: hay que asaltar las televisiones, acosar a los mercaderes de la miseria cultural, del fanatismo deportivo, hay que denunciar a los gestores de la bazofia televisiva, gestionar el sabotaje a la cultura basura —¿por qué no alguna batucada, por ejemplo, para empezar, señalando a los patronos y los capataces de la degradación?—, por mucho que esos programas cuenten con millones de seguidores esclavizados, consumidores pasivos de los detritus del sistema. [...]

La loca carrera por el beneficio a cualquier precio, la rapiña como principio rector de las relaciones internacionales (acompañada de la retórica del comercio como motor del desarrollo que siguen recitando las instituciones y los gobiernos), la lógica de la fuerza, la limitación de la libertad, la persistencia del hambre, la destrucción de los ecosistemas, la corrupción rampante de las grandes compañías multinacionales y gobiernos que no dudan en recurrir al soborno, a la delincuencia, al maridaje con el crimen organizado a través de las cloacas del sistema que reciclan hasta el dinero de la extorsión y la esclavitud, el impulso de nuevas guerras, la reformulación de un nuevo imperialismo que no duda en recurrir al exterminio de centenares de miles de ciudadanos inocentes en guerras de expolio y escarmiento, todo ello, exige una izquierda decidida, revolucionaria. La paradoja es que en el momento en que son más necesarias que nunca políticas y programas anticapitalistas, de claro contenido socialista, la izquierda europea sigue viviendo en el pasado, temiendo por su propio futuro, atenazada por el miedo al vacío, por la reclusión, por el fracaso. Hay que arrebatar a la derecha la bandera de los derechos humanos, de la seguridad y de la libertad, que con tanto cinismo (y tanta eficacia) está utilizando. El capitalismo es inseguro, pero ha conseguido hacer creer a buena parte de la población que no estamos aquí para corregir la injusticia, sino para acostumbrarnos a ella.

Por eso, una de las cuestiones centrales que la izquierda debe plantearse es la búsqueda de una nueva civilización. Hay que tener ideales, como decían los viejos dirigentes del movimiento obrero, pero también pautas de conducta, y hay que crear un nuevo discurso capaz de enfrentarse al del capital. En esta encrucijada, uno de los riesgos más graves de nuestro momento histórico es que Estados Unidos pretenda detener su relativa y constante decadencia con el recurso a una guerra generalizada, que pondría al mundo frente a una catástrofe de consecuencias imprevisibles. Guerras sanguinarias, como las de Yugoslavia, Afganistán e Iraq, han sido iniciadas en los últimos años por los órganos rectores del capitalismo mundial, que pone así de manifiesto su cerrada determinación, y debe recordarse que tanto el gobierno Clinton como el de George W. Bush han insistido en que “el único país imprescindible del mundo son los Estados Unidos”. En ese enunciado está la rotunda convicción de Washington y del capitalismo dominante, y en él hay una clara amenaza para el resto del mundo: la devastación es posible. Pero no todo está perdido, porque la deconstrucción del capitalismo es, además de necesaria, posible.


[Extractos de Catorce notas (y una paradoja) sobre la izquierda europea de Higinio Polo]

miércoles, octubre 24, 2007

Cómo el mundo verdadero acabó convirtiéndose en una fábula





por Friedrich Nietzsche

Historia de un error

1. El mundo verdadero, asequible al sabio, al piadoso, al virtuoso, -él vive en ese mundo, es ese mundo.

(La forma más antigua de la Idea, relativamente inteligente, simple, convincente. Transcripción de la tesis «yo, Platón, soy la verdad»).

2. El mundo verdadero, inasequible por ahora, pero prometido al sabio, al piadoso, al virtuoso («al pecador que hace penitencia»).

(Progreso de la Idea: ésta se vuelve más sutil, más capciosa, más inaprensible, -se convierte en una mujer, se hace cristiana...).

3. El mundo verdadero, inasequible, indemostrable, imprometible, pero ya en cuanto pensado, un consuelo, una obligación, un imperativo.

(En el fondo, el viejo sol, pero visto a través de la niebla y el escepticismo; la Idea, sublimizada, pálida, nórdica, königsburguense).

4. El mundo verdadero -¿inasequible? En todo caso, inalcanzado. Y en cuanto inalcanzado, también desconocido. Por consiguiente, tampoco consolador, redentor, obligante: ¿a qué podría obligarnos algo desconocido? ...

(Mañana gris.Primer bostezo de la razón. Canto del gallo del positivismo).

5. El «mundo verdadero» -una Idea que ya no sirve para nada, que ya ni siquiera obliga, -una Idea que se ha vuelto inútil, superflua, por consiguiente una Idea refutada: ¡eliminémosla!

(Día claro; desayuno; retorno del bon sens y de la jovialidad; rubor avergonzado de Platón; ruido endiablado de todos los espíritus libres)

6. Hemos eliminado el mundo verdadero: ¿qué mundo ha quedado?, ¿Acaso el aparente?... ¡No!, ¡al eliminar el mundo verdadero hemos eliminado también el aparente!

(Mediodía; instante de la sombra más corta; final del error más largo; punto culminante de la humanidad; INCIPIT ZARATHUSTRA).



[Texto enviado por Jesús Ademir Morales Rojas, creador de El Laberinto del Replicante]

jueves, octubre 18, 2007

¿Viviremos en torres biónicas o en ciudades-jardín verticales?

El reciente artículo de Bionirica en el blog Experimente GameLab sobre Movimiento cyberpunk y videojuegos me ha llevado a revisitar las obras de este movimiento que tuvo su auge en los 80, y que anticipó tantas cosas que hoy estamos viviendo: el ciberespacio, el dominio global de las megacorporaciones, el totalitarismo difuso de la publicidad y los mass media, la crisis ecológica, la tecnología como arma, control o sumisión, y no como liberación.

Me he reencontrado en Neuromante de William Gibson, en la película Blade Runner o en el videojuego SimCity con las arcologías, híbridos entre edificio y ciudad en las que su población se acerca a la de una urbe y asimila funciones tradicionalmente satisfechas por la ciudad: depuración de residuos, generación de energía, transporte, distribución o seguridad, presentando diversas áreas de actividad social, económica y lúdica.



Arriba ven la fotografía del centro Sony de Berlín en la Potsdamer Platz que muestra una aproximación a la arcología de la multinacional japonesa. ¿Son esos edificios de inquietante belleza monumentos al dominio global de las megacorporaciones que denunciaba el cyberpunk o son el futuro de la humanidad? He querido investigar qué se había propuesto en estas décadas para llevar a la realidad las arcologías o los paisajes artificiales en tiempos de superpoblación, y esta es una muestra de lo que he encontrado:

TORRE BIÓNICA, Ciudad jardín vertical

La ciudad jardín vertical (torre biónica) es un nuevo modelo urbano bio-ecológico que según sus autores es fruto de más de 10 años de investigación. Es un estudio de arquitectos español que desarrolla una nueva arquitectura, urbanismo y propuestas de ingeniería basados en la observación de estructuras en animales y vegetales. Su inspiración es la naturaleza como factor de cambio e innovación. La lógica de diseño se basa en las leyes y principios de flexibilidad, adaptabilidad y ahorro de energía.

Los autores dicen que no es un rascacielos sino que es un nuevo concepto Bio-Estructural para conquistar el Espacio Vertical con nuevas ideas de ciudad: "Ciudad Vertical Jardín". Lo plantean como una forma racional de optimizar el uso del suelo en las megaciudades atestadas del lejano oriente.

Con una superficie máxima de 2.000.000 m² la torre biónica puede concretarse en alturas que van desde los 469 m a un máximo de 1228 m y con capacidad para albergar a más de 100.000 habitantes. Un megaedificio que albergue todas las actividades para la calidad de vida de sus ciudadanos: hoteles, viviendas, oficinas, centros de compras, entretenimientos, parques, etc. en un hábitat bioclimático y ecológico. Un hábitat sustentable basado en el ahorro de energía, el uso de todos los recursos naturales (sol, viento, lluvia, humedad, etc). Así según C&P la Torre biónica es una puerta abierta al uso de las leyes naturales para recobrar el equilibrio entre Tecnología y Naturaleza en los Megacentros Urbanos.

Desde nuestra perspectiva son propuestas que sin mencionarlo retoman ideas de mediados del siglo pasado cuando Frank Lloyd Wright propuso el rascacielo de una milla de altura (1956) (poco más de 1,5 Km) y que solamente lo detuvo las restricciones de divisas y materiales provocadas por posguerra sumado al problema de no existir ascensores para alcanzar semejante altura. En la actualidad estas propuestas chocan con algo diferente..., como defenderlas de ataques terroristas como los que abatieron a las torres gemelas de Nueva York.

Desde la ciencia ficción son mucho más imponentes las torres continentales que imaginó Artur C. Clark en el libro "Odisea en el espacio 2030" donde imagina a la Tierra rodeada por un anillo firmemente sujeto a la corteza terrestre por cuatro torres sobre el plano del ecuador. Con ascensores que nos elevan desde el suelo hasta la órbita donde se encuentra una hiperciudad que cobija a la humanidad.



Es una utopía posible que casi triplica en altura a las torres Petronas construidas en Kuala Lumpur (Malasia) por el Arq. Cesar Pelli. Presenta el desafío de como construirla que los autores imaginan un proceso similar al de un árbol donde no se hincan primero los cimientos sino que a medida que el edificio crece en altura los cimientos se hunden progresivamente en el suelo. El problema además de estructural para el cual todavía no existe un hormigón con la resistencia requerida son las instalaciones.

¿Como abastecerlo de agua? ¿cómo solucionar el problema de los ascensores? ¿cómo abastecerlo de energía? ¿cómo tratar los desagües? Son preguntas abiertas aunque no imposibles de resolver.

Uno de los mayores desafíos que debieron resolver en las Petronas fue el sistema sanitario y el sistema de elevación ya que en un sistema estructural convencional al llegar a planta baja las columnas tienen tal sección que ocupan casi todo el espacio disponible. En el caso de las Biónicas se plantea una estructura tridimensional similar a la existente en los árboles compuestos por varias capas de fibras entrecruzadas concéntricas.

Es una idea que aunque no se concrete servirá para aportar innovaciones en el campo proyectual y tecnológico en el presente siglo. Para nosotros es una realidad muy lejana y hasta utópica con un país donde el 95% de su territorio posee una densidad menor a 1 hab/Km².

Arq. Jorge Czajkowski

Fuente

Enlaces relacionados:

Sitio oficial del estudio Cervera y Pioz

Torre Biónica

Bionic Tower

Portal de rascacielos en el mundo

Cyberpunk

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domingo, octubre 07, 2007

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